POR QUÉ NO DEBES TRABAJAR TAN DURO EN TU EMPLEO

Estoy seguro que has escuchado a muchas personas quejarse de su empleo, tal vez tú lo hayas hecho alguna vez debido al estrés, la gran carga de trabajo, un clima laboral abrumador, un jefe detestable, el mal sueldo, entre otras situaciones.

Algunas de esas personas no aman su carrera pero tal vez tú sí y en algún momento la amaste demasiado, sin embargo al pasar el tiempo las características antes mencionadas han hecho que esta pasión vaya desapareciendo al grado de cuestionarte si realmente deseas o no ese empleo, o si en lo que trabajas está o no tu felicidad.

Si te está pasando algo similar, entonces te preguntarás: ¿Qué puedo hacer para ser más feliz en mi trabajo?

Sé que estarás de acuerdo conmigo en que cuando te enfocas al 100 % en tu empleo tratas de hacer todo bien ¿verdad?, das el máximo esfuerzo y deseas con todo tu corazón que ese sacrificio concluya en resultados excelentes; y algunas veces sucede así, otras no. El problema con esto es que al ser tu empleo tu prioridad estás dejando de lado algo más importante, te estás olvidando de lo principal ¿y qué es? Eres tú. Sí, tú eres lo más importante. No estoy diciendo que no trabajes duro en tu empleo, sino trabaja duro en tu empleo pero trabaja más duro en ti, trabaja más duro en tu desarrollo personal, porque el empleo en algún momento lo puedes perder y si no creciste como persona durante ese tiempo habrás perdido tiempo valioso de tu vida que pudiste haber utilizado en desarrollar más habilidades, tiempo que jamás podrás recuperar.

Te has puesto a pensar en por qué si dos personas que trabajan en la misma empresa, que tienen la misma asignación, el mismo horario, el mismo sueldo ¿una es feliz y otra no? Para José Miguel Arbulú la diferencia es la filosofía de trabajo de la persona, es su mentalidad, sus hábitos. Filosofía de trabajo es ser puntual, ser responsable, ser disciplinado, ser honesto, ser íntegro, ser profesional, es avanzar cuando las cosas se ponen difíciles.

Jim Rohn lo resume de la siguiente manera: “Para que las cosas cambien tú tienes que cambiar, para que las cosas sean mejores tú tienes que ser mejor, para ganar más tú tienes que ser más”, así que deja de desear que las cosas sean más fáciles y empieza a desarrollar más habilidades.

En tu empleo así como en tu vida no van a dejar de haber problemas, eres tú quien tiene que empezar a ser más grande. La vida no va a cambiar, ¡cambias tú! y cuando cambias tú las cosas van mejor. Cuando empiezas a desarrollarte como persona, te das cuenta que puedes hacer un gran trabajo y el sentimiento de satisfacción además de venir por el trabajo bien hecho y el servicio brindado también lo será porque te estás convirtiendo en una mejor persona, te estás convirtiendo en una mejor versión de ti mismo y notarás que las características mencionadas al inicio pasan a un segundo plano.

Seguramente muchas cosas sigan igual, mucho trabajo por hacer, el clima laboral no sea el mejor, tu jefe no te caiga y el sueldo no llegue a ser tan bueno, pero todo esto no llega a ser tan importante como lo eres tú y cuando creces tú en algún momento te deja de importar si te renovarán contrato o no porque sabes que ahora tú escoges si quieres estar ahí y si donde estás no te permite crecer ni ser feliz ándate de ahí, ve a otro lugar en el que merezcas estar.

Recuerda que el éxito y la felicidad no se persiguen, son algo que tú atraes por la persona en que te conviertes, así que a partir de ahora trabaja duro en tu empleo, pero trabaja más duro en ti, empieza a trabajar con pasión y no bajo presión y verás que ser feliz es una decisión que solo tú puedes tomar.

¿Y tú, ya elegiste ser feliz?

Escrito por Jeffrey Steve Navarro Viera

Miembro de la Red Latinoamericana de Conferencistas

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